
Las consecuencias del cambio climático nos lleva de forma irremediable hacia la descarbonización de la economía. Todos los sectores son conscientes de esta realidad, y en todos se trabaja con el objetivo de reducir el consumo de combustibles fósiles.
Frente a esta situación, el autoconsumo eléctrico se ha convertido en una alternativa más que interesante, ya no solo en el mercado residencial, sino también en los mercados industriales, logísticos y comerciales.
En la actualidad, los grandes operadores en estos sectores no solo se limitan al cumplimiento del CTE en lo que a instalaciones de generación de energía renovable se refiere, sino que han integrado la generación de energía eléctrica fotovoltaica como parte de su estrategia de sostenibilidad. Y una vez que esto ocurre, todas las miradas se dirigen a la cubierta: grandes superficies, expuestas al sol, sin apenas sombras y protegidas frente a posibles robos.
En el diseño e instalación de este tipo de plantas fotovoltaicas se deben tener en cuenta aspectos fundamentales:
En estos dos últimos puntos, es donde BMI puede ayudar a garantizar que la cubierta continua cumpliendo con su primera y principal función: la estanqueidad del edificio.

Nuestros técnicos realizarán una evaluación previa del estado actual de la cubierta existente, recomendando posibles actuaciones:
